La vendimia se realiza en el mes de octubre. Las uvas vendimiadas en cajas entran en Bodegas Amaren y pasan directamente a una cámara frigorífica, dónde permanecen toda la noche a 6 grados. El objetivo es producir en las uvas una maceración intracelular prefermentativa, que ayudará a extraer al máximo sus aromas primarios.
Todas las uvas que entran en Bodegas Amaren pasan por la doble mesa de selección de racimos y granos.
Con AMAREN, Juan Luis Cañas elije volver a los orígenes, a sus raíces, y elaborar los vinos en depósitos de hormigón, como se hacía en tiempos de Angeles. Los depósitos que hoy en día se utilizan en bodega son de pequeña capacidad (15.000 L), totalmente restaurados con resina epoxi, y sistema de control de temperatura. El hormigón protege los vinos de los choques térmicos, permite una mayor extracción de la fruta, y una estabilización natural más respetuosa con el vino.
Amaren Crianza y Ángeles de Amaren son dos vinos perfectos para iniciarse al lenguaje de esta bodega, que se expresa con elegancia, delicadeza y estilo propio.